Advertencia No se recomienda usar Internet Explorer para navegar por este sitio. Utilice otro navegador para una mejor experiencia.

Campana
Subscribe to newsletter

#LovemySafranjob: "¡Cada nuevo puesto es un desafío!"

Recursos humanos

Gabriel Morales es director general de la planta de Chihuahua (México) desde 2018 y ha construido su carrera en torno a su pasión por la gestión. Ese compromiso ha orientado su trayectoria desde que se incorporó a Safran en 2007.

Gabriel MORALES

¿Cómo ha sido su trayectoria?

Nací en el estado de Chihuahua. Tras licenciarme en finanzas en la Universidad Tecmilenio de Monterrey, en el noreste de México, volví a estudiar a mi región. En 2007, me gradué como ingeniero mecánico en el Chihuahua Institute of Technology y me incorporé como practicante a Labinal (hoy Safran Electrical & Power). Primero trabajé como ingeniero y luego, muy pronto, me asignaron tareas de gestión.

¿Qué fue lo que lo motivó a orientarse a las tareas de gestión?

En 2008, me asignaron a la producción de los cableados para el Airbus A330. Se trataba de un programa importante y complejo, pues implicaba la transferencia de tecnología desde Francia hacia México. Luego de ese programa, me dieron la posibilidad de convertirme en jefe de proyectos y, por lo tanto, ser director de un equipo. Era lo que quería. Desde entonces, he seguido asumiendo ese tipo de responsabilidades, con un perímetro cada vez más amplio: primero como director del programa Boeing 787, en 2013, luego como director de la fábrica n.º 1 de Chihuahua, en 2015, antes de convertirme en director general de las cinco fábricas de la planta, en 2018.

¿Cuáles son los principales desafíos a los que se ha enfrentado a lo largo de su carrera?

¡Cada nuevo puesto es un desafío! Entre los momentos más destacados, sin duda mencionaría la dirección del programa Boeing 787, que me asignaron en 2013. Los objetivos eran muy ambiciosos: había que aumentar la producción de los equipos a 10 aeronaves al mes en lugar de las 4 que se fabricaban anteriormente. Para lograrlo, aumentamos considerablemente nuestro personal. Tuvimos que gestionar grandes volúmenes y el crecimiento de la planta, sin dejar de mejorar la calidad y la productividad. El otro momento destacado fue la gestión de la pandemia y la reducción del número de pedidos, que nos obligó a prescindir de muchos empleados. Fue difícil, pero era indispensable: al actuar con rapidez, logramos preservar la mayor cantidad de puestos de trabajo y, sobre todo, prepararnos para el futuro. Hoy en día, estamos en condiciones de acompañar la reactivación de la industria aeronáutica y de volver a conducir las cinco fábricas de Chihuahua por el camino del crecimiento.

¿Por qué es importante el liderazgo cuando se es director?

El liderazgo es un valor fundamental cuando uno dirige un grupo de empleados, ya que si las decisiones que se toman no son comprensibles, pueden llegar a ser ineficaces. Ser director es formar parte de un equipo en el que cada uno reconoce la función de todos los demás. Esto es válido tanto para una fábrica como para un proyecto. De hecho, por ese motivo participo como mentor en el programa de Desarrollo de la Gestión organizado por Safran University y que he formado parte del programa Executive Leadership del ITESM*.

Siempre me ha gustado dirigir equipos, liderar grupos para que alcancen sus objetivos. En la preparatoria, dirigía la compañía de teatro amateur y entrenaba al equipo de fútbol. De hecho, no he abandonado esa afición: ¡actualmente entreno al equipo de Safran de Chihuahua!

¿También asume ese tipo de compromisos en su vida personal?

Sí, por supuesto. Chihuahua es uno de los principales polos industriales de México y las grandes empresas que tienen su sede allí han creado un "Council for Industry" que participa activamente en el desarrollo económico y social de la ciudad. Yo represento a Safran en ese organismo y fui su secretario durante un año.

¿Y el día de mañana?

Tengo la suerte de progresar muy rápidamente, en actividades que me apasionan. También he viajado mucho, a Francia, Alemania, Marruecos, Estados Unidos y Brasil, lo que me ha permitido descubrir nuevas culturas y comprender mejor el lugar de Safran en el mundo. Sin embargo, ocupo mi puesto actual desde marzo de 2018 y, desde entonces, estamos atravesando una pandemia. Hoy en día, estamos gestionando la salida de la crisis y preparándonos para el futuro. Por el momento, ese es mi único objetivo. Es demasiado pronto para hablar de lo que vendrá, pero de algo estoy seguro: quiero continuar mi carrera en Safran.

 

* ITESM: Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey

 

Últimas noticias
  • © Safran
  • © Pierre Soissons / Safran